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  Nuestra Trayectoria       
 
 
 

 

Es improbable que el hombre renuncie a hacer de la comida un rito, por más que cambien nuestros hábitos en alimentación, estoy convencido de que la sociedad busca cada vez, con mayor énfasis, el valor de lo natural.

Era un rito para el hombre prehistórico reunirse alrededor del fuego para comer los animales cazados. No en vano muchos afirman que así nació la comunicación.

En mi vida de restaurador he procurado mantener estos dos conceptos: fuego y carne o pescado en su más desnuda sencillez, dando máxima importancia a la precisión de su ejecución.
Espero honrar con mi trabajo las palabras escritas por el gran escultor Jorge Oteiza en el libro de honor de nuestra Casa y de mi gran maestro, ya retirado de la parrilla, Julán de Tolosa, cuyo menú histórico y reconocido me atrevo a emular: espárragos, pimientos, chuleta, tejas y canutillos.